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Juegos Centroamericanos

1930: II Juegos, La Habana

Nueve países y un total de 632 competidores animaron los II Juegos Centroamericanos, celebrados en La Habana entre los días comprendidos del 15 de marzo al 5 de abril de 1930.

A solo cuatro años de su fundación, los Juegos iban tomando fuerza en cuanto a su importancia internacional, aunque conseguirlo no resultó fácil.

Los organizadores visitaron previamente a los países para precisar su disposición de participar y poco antes de la cita dos embarcaciones de la Marina de Guerra, los cruceros Cuba y Patria, zarparon con la misión de recoger en los puntos acordados a la mayoría de las delegaciones.

La delegación cubana fue la mayor con 237 atletas.

Los II Juegos aportaron varios triunfos para los deportistas cubanos, quienes se titularon en atletismo, béisbol, fútbol, esgrima, tenis, natación y tiro.

En el tenis se produjo por primera vez la participación de la mujer latinoamericana en competencias deportivas de carácter regional. Fueron seis cubanas, quienes compitieron entre ellas al no presentarse tenistas de otros países.

Ramón Fonst, famoso esgrimista triple titular en los I Juegos, fue de nuevo gran baluarte para Cuba en ese deporte. Repitió sus victorias en florete y espada sin recibir un solo toque en 21 combates ganados y en sable llevaba cinco éxitos consecutivos, todos por 5-0, cuando una lesión en un tobillo le obligó a retirarse de la competencia.

1982: XIV Juegos, La Habana

Con poco más de un año para la fecha prevista, Cuba aceptó la misión de rescatar la continuidad cuatrienal de los Juegos y ofreció su edición número catorce en La Habana, del 7 al 18 de agosto, con subsedes en las ciudades de Santiago de Cuba, en el extremo oriental, y Cienfuegos, al centro.

Participaron en los Juegos un total de 22 naciones y 2799 competidores, con la entrada de Granada e Islas Vírgenes Británicas. Los gobiernos de Honduras y El Salvador no permitieron la asistencia de sus delegaciones, en tanto el Comité Olímpico de Colombia no solucionó sus alegadas dificultades económicas.

El programa de competencias abarcó esta vez 24 modalidades, pues retornaron a medir sus adelantos los especialistas en velas, mientras aparecieron por primera vez los de tenis de mesa, tiro con arco, remo y hockey sobre césped.

En total se disputaron 247 diferentes pruebas individuales, casi 60 más que en la cita anterior. Los juegos continuaban creciendo a pasos de gigante.

En esta edición de los juegos María Caridad Colón se convirtió en la primera mujer que en estas citas portó la antorcha para encender el pebetero en el estadio principal, durante el acto de apertura.

Los dominicanos dieron la sorpresa al arrebatar a los cubanos el título en béisbol y los equipos cubanos de polo acuático y masculino de voleibol conquistaron el primer lugar por quinta vez en sucesión; en pesas Daniel Núñez estableció récord mundial en arranque y la escuadra cubana alcanzó las 30 medallas de oro.

También los anfitriones lograron el total de premios dorados en esgrima y gimnasia, disciplina esta última donde apareció la primera calificación perfecta de 10 puntos.

Juegos Panamericanos

Todo un acontecimiento devino la celebración en Cuba de los XI Juegos Panamericanos en 1991, cuando las ciudades de La Habana, como sede principal, y Santiago de Cuba, subsede, abrigaron a atletas de 39 países, los que compitieron en 32 disciplinas, 31 de ellas de manera oficial y una de exhibición (pelota vasca).

El 2 de agosto de 1991 quedan oficialmente inaugurados estos históricos Juegos en el Estadio Panamericano, al este de La Habana, instalación construida precisamente para la ocasión, con la presencia del Presidente cubano Fidel Castro; Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI); Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), además de otras autoridades del deporte en Cuba y la región.

El hecho más impresionante en esta IX edición lo protagonizaron los deportistas de la mayor de las Antillas, al desbancar del trono a la representación de Estados Unidos. Los cubanos acumularon diez preseas doradas más que los norteños, suficientes para comandar el medallero final por naciones, lo que constituyó un digno regalo a su pueblo, que disfrutó a plenitud sus excelentes demostraciones.

Cuba concluyó con 265 medallas (140-62-63). Las doradas fueron conquistadas por el atletismo (18), balonmano (1), béisbol (1), boxeo (11), canotaje (10), ciclismo (3), clavados (1), esgrima (7), gimnástica (9), gimnasia rítmica (6), judo (11), pesas (29), lucha greco (6), lucha libre (3), natación (1), remo (9), taekwondo (3), tiro deportivo (8), velas (1) y voleibol (2).


Fuente:

Reseñas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe hasta el 2002

Cuba en Juegos Panamericanos: El alegrón de La Habana-1991 (III)