Usted está aquí: Inicio > Logros > Modelo Social Socialista > Ciencia y Tecnología

Cuba por el camino de la Ciencia y la Tecnología

A principios de la década del 50′ Cuba era un país subdesarrollado, pobre en recursos naturales, carente de fuentes de materias primas energéticas, poseedor de yacimientos importantes de hierro, los cuales demandaban una tecnología apropiada para su fase metalúrgica que, todavía, se encontraba en etapa de investigación y desarrollo.

El desarrollo de la investigación científica, bajo las condiciones de la república neocolonial, fue limitado dado que el Estado no apoyó el desarrollo científico  técnico. Le negó por ejemplo apoyo a investigaciones como la bacteriológica, en la cual había sido pionero en América el Laboratorio Histo-bacteriológico de nuestro país. Tampoco recibió el respaldo del gobierno la creación, por ejemplo, de museos. Esta tarea fue asumida principalmente por las sociedades, como la Cubana de Historia Natural “Felipe Poey”.

A finales de 1958 existían en Cuba algunas instituciones que podían realizar investigaciones científicas básicas o aplicadas tal era el caso de el Observatorio Nacional de Meteorología, la Oficina Hidrográfica donde se desarrollaban investigaciones marinas, el Instituto Nacional de Higiene que se encargaba del control de la calidad de los alimentos y medicamentos. Existían además tres laboratorios en las universidades oficiales (las de La Habana, Las Villas y Oriente) que también fomentaban la investigación. Las  investigaciones tecnológicas que existían en Cuba estaban centradas en un Instituto Cubano de Investigaciones Tecnológicas (ICIT), creado en 1955 y las investigaciones médicas se realizaban, en pequeña escala y con muchas dificultades, en el Laboratorio de Medicina Tropical Pedro Kouri (creado en 1937).

El alto índice de analfabetismo y la casi enexistente formación de especialistas y técnicos calificados también constituía un problema y esta situación se acentuó por el éxodo de profesionales y especialistas que se dio a finales de la década. Lo anterior permite afirmar que en 1958 Cuba no tenía las condiciones creadas para hacer frente a una economía sustentada por el desarrollo científico y tecnológico.

Los antecedentes expuestos pautaron las estrategias de desarrollo científico técnico que asumió el país a principio de la Revolución. Se priorizaron los avances científicos aplicados a la economía y la creación de la infraestructura educacional e investigativa para obtimizar el uso, desarrollo y explotación de las tecnologías.

Se fomentó en este período la enseñanza superior de las ciencias técnicas con el objetivo de suplir la necesidad de especialistas que tenían las industrias. Fue así como en  1962 se firma la Ley de Reforma Universitaria que disponía la concesión de becas en otros países para la realización de estudios técnicos y superiores. También en este marco es fundada 1964 la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría con capacidad para formar 15 mil estudiantes en carreras con perfiles científico-técnicos.

A partir de la incorporación paulatina de estos especialistas graduados se comenzaron a desarrollar Entidades de Investigación y Desarrollo en todo el país. Se determinó sustituir las sociedades científicas que existían en Centros de Investigación es en este contexto que  se constituye la Academia de Ciencias de Cuba la cual, a partir de este momento,  se comenzó a encargar de las   investigaciones sobre recursos naturales y las investigaciones asociadas a las necesidades técnicas de la sociedad cubana.

También en este período se crea el Instituto de Documentación e Información Científico-Técnica (IDICT), como centro gestor y rector del Sistema Nacional de Información Científica y Técnica; en los años ochenta se desarrolla una red de “centros multisectoriales” de información científico-técnica en todas las provincias del país todos liderados por el IDICT.

Entre 1962 y 1963 con el objetivo de fomentar el desarrollo industrial del país el Ché funda, suscritos al Ministerio de Industria (que él dirigía), los institutos: Instituto Cubano de Investigaciones de Minería y Metalurgia (ICIMM), el Instituto Cubano de Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA), el Instituto Cubano de Desarrollo de la Industria Química (ICIDIQ, más tarde Centro de Investigaciones Químicas, CIQ), y el Instituto Cubano de Desarrollo de la Maquinaria (ICDM).

A partir de 1966 de inician proyectos de explotación de los suelos, de zoología y botánica así como de investigación geológica con vistas  a la explotación minera. Se crea además el Servicio Meteorológico Nacional con un mínimo de erogación por el Estado, y centrado en el Instituto de Meteorología (antiguo Observatorio Nacional).  A la par se desarrollan también investigaciones en ramas como las Ciencias Sociales y Humanísticas.

En cuanto a los procesos de innovación en este período los esfuerzos se enfocaron en perfeccionar la automatización de las producciones y en la recuperación de las piezas de repuesto. En pos de cumplir este último objetivo se comenzaron a desarrollar los Forum Nacional de Recuperación y Fabricación de Piezas de Repuesto hasta mediados de la década del 80 que pasaron a ser los llamados Forum de Ciencia y Técnica. Entre los sectores más priorizados favorecidos con estos movimientos de innovación fue la Agricultura y la  Industria Azucarera, muchas de las investigaciones más importantes para esteúltimo  sector las realizó el Instituto Cubano  de Investigación de los Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA) creado también en este período.

El terreno de las investigaciones Biotecnológicas también fue fructífero entre los años 60′ y toda la década de los 70′ se desarrollaron vacunas como: la antituberculosa, la antitetánica, la antirrábica y la antitifoídica aplicadas todas a la población cubana en primer lugar con resultados satisfactorios.

Entre la década del 70′ y del 80′ la ciencia y la tecnología tenía todos sus esfuerzos dirigidos a fomentar la industrialización del país, especialmente se trabajó en tranformar la técnica de la producción agrícola en especial el cultivo de la caña de azúcar. Los avances se materializaron en el incremento del rendimiento de la producción de 1970 a 1974. En estos años se continuó potenciando la preparación de profesionales del sector, se amplió la red de centros de educación superior y centros de Investigación y Desarrollo(I+D). Se establecen también en este período los programas de categorización docente y científica y se crea la Comisión Nacional de Grados Científicos. En 1974 queda constituido  en el país el Consejo Nacional de Ciencia y Técnica que en 1976 asume el nombre de  Comité Estatal de Ciencia y Técnica; el mismo funcionó desde entonces como órgano rector de las actividades relativas al desarrollo la Ciencia y la Técnica a nivel nacional.

También en esta etapa se constituyen  las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ) y la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR). Desde su creación han costituido la base de innovaciones aplicadas al sector aún en nuestros días.

A principios de la década del 90′, producto del Período Especial y del recrudecimiento del Bloqueo Económico impuesto  a Cuba,  varias fueron las afectaciones que sufrió el sector de la Ciencia y la Tecnología. Un ejemplo se refleja en  los recursos humanos dedicados a ciencia e innovación tecnológica,  los mismos bajaron su ritmo de crecimiento pero a pesar de ello la diferencia fue positiva durante todo el período. El desarrollo científico y técnico del país siguió adelante aún en estas condiciones. El fortalecimiento de complejo de ciencia-desarrollo, se protegió de manera muy significativa durante el período especial. No obstante los rigores del momento, en octubre de 1993 se inauguraron las nuevas instalaciones del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, que lo convierten con su moderna tecnología, en uno de los más importantes de América Latina y el mundo para la investigación y tratamiento de las enfermedades tropicales.

A fin de integrar la generación de conocimientos científicos y tecnológicos con la utilización económica y social que se le da  a los mismos es que se constituye a principios de la década del 90′ el Sistema de Ciencia e Innovación Tecnológica. Se constituyeron además los Polos Científicos-Productivos como   una unidad organizativa que trabajan en programas  de producciones de alto valor agregado, especialmente en el campo biotecnológico y médico-farmacéutico.

El Polo Científico del Oeste de la Habana se presenta como  exponente de los logros alcanzados por estos centros productivos. El mismo está especializado en fomentar las investigaciones en la esfera de la Biotecnología con la producción de vacunas y medicamentos así como la creación de la llamada Reserva Científica con los jóvenes que manifiestan cualidades para la investigación científica. Uno de los mayores logros de este sector lo constituyen las vacunas anti-hepatitis B recombinante y la  antimeningocóccica (Cuba es propietaria de su patente y de su tecnología) cuyos ingresos al país  por exportación han alcanzado los 400 millones de dólares.

También en este período de inicios de los 90′ tiene lugar un acontecimiento escencial para el fomento del desarrollo de la ciencia en Cuba, la Academia de Ciencias de Cuba se constituye como el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). Desde entonces este centro funciona como  el órgano nacional encargado de dirigir, ejecutar y controlar la política del Estado y el Gobierno en materia de ciencia, tecnología, medio ambiente y uso de la energía nuclear, propiciando la integración coherente de estas en el desarrollo sostenible del país.

A partir de la segunda década del 90′ el país con la conexión de Cuba a Internet, se abre al Proceso de Informatización de la Sociedad  que se define como el proceso de utilización ordenada y masiva de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para satisfacer las necesidades de información y conocimiento de todas las personas y esferas de la sociedad. A pesar de que hasta nuestros días leyes norteamericanas como la Torricelli han limitado el desarrollo de las comunicaciones en el país desde el 2008 el país ha aumentado su ancho de banda en la transmisión de salida en un 63 por ciento, y en la entrada un 40 por ciento. En aras de fomentar la industria nacional de las TIC se extiende a partir del  2002 la enseñanza de la computación a todas las escuelas del sistema nacional de educación.

En el propio año 2002 surge lo que inicialmente se denominó el “Proyecto Futuro”, fruto del cual es la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI);  la  Primera Universidad Nacida al calor de la Batalla de Ideas y que ha graduado hasta hoy casi 4000 ingenieros.

En la actualidad esta universidad participa y coordina más de 20 programas de informatización con ministerios o entidades nacionales, se desatacan los resultados en el desarrollo de sistemas para la salud, educación, automatización, prensa, bioinformática, procesamiento de imágenes y señales, realidad virtual, geomática y teleformación estadística. Es además la proveedora de Soluciones Tecnológicas Integrales de proyectos que se desarrollan en el marco del convenio Cuba-Venezuela; en este contexto se desarrollan también tareas de investigación, proyectos propios y modelos de cooperación y colaboración para los pueblo del ALBA.

Política Ambiental de Cuba

La protección del Medio Ambiente siempre ha sido un área de desarrollo de la ciencia en Cuba.  El estado cubano ha estipulado que es deber de los ciudadanos contribuir al a protección del agua, la atmósfera, la conservación del suelo, la flora, la fauna y todo el rico potencial de la naturaleza”.  En 1975 en el contexto del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba se plantea la necesidad de crear un organismo que se encargue de atender directamente la situación del Medio Ambiente. Es así como se crea la Comisión Nacional para la protección del Medio Ambiente y los Recursos Nacionales. Posteriormente a principios de la década del 80′ se prumulga la Ley de Protección del Medio Ambiente y el Uso Racional de los Recursos Naturales. Otro hecho fundamental en la política ambiental cubana lo constituye la participación en la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro Brasil en 1992. En dicho evento la delegación cubana encabezada por el Comandante en jefe Fidel Castro firma el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención Marco de las  Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. A partir de este momento se introduce en  el país el concepto de Desarrollo Sostenible.

A partir de entonces se abre una nueva brecha en el cuidado y protección del Medio Ambiente en Cuba. Se firman lso convenios de Diversidad Biológica y la Convención sobre el Cambio Climático en el Marco de la Naciones Unidas.  En 1993  se  firma el Programa Nacional Medio Ambiente y Desarrollo y se realiza su adecuación para cada territorio del país.

La política educativa cubana también a favorecido el cuidado del Medio Ambiente ya que se incluyen estos conocimiento en los planes de estudio de los jóvenes y para la población en general se imparten cursos en el Programa Universidad para todos sobre la temática.

 

Fuente:
Anuario Estadístico 2007. Edición del 2008.
El desarrollo de la Ciencia y la Tecnología en Cuba: Algunas cuestiones actuales. INTERCIENCIA 18(6): 289-294.1993.
Investigación sobre Ciencia, Tecnología y Desarrollo Humano en Cuba. PNUD.228 p. 2003