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Industria Minera

La minería no llegó a constituir una actividad de primera importancia para la economía cubana ni siquiera en la primera mitad del siglo XX.

El mayor auge en la producción minera en la etapa anterior a 1959 se alcanzó en los periodos de confrontación bélicas cuando se incentivaba la producción minera en Cuba vinculadas a las guerras mundiales y a la de Corea. Existía desconocimiento del potencial minero del territorio nacional y una participación casi nula de inversionistas cubanos.

Al triunfar la Revolución en 1959 es que se toma la decisión de establecer un programa encaminado a precisar y desarrollar el potencial minero del país.

En 1961 se constituye el Ministerio de Industrias, existiendo solo dos geólogos cubanos, por lo que se requería un importante proceso de preparación de condiciones en ese sentido.

El 1975 solo se conocía, desde el punto de vista geológico, el 5% del territorio nacional. Para finales de la década del ochenta se logró elevar el grado de conocimiento del potencial minero desde el 5 hasta el 50%, lo cual se logró con la colaboración de la Antigua Unión Soviética y países del CAME.

A partir de la creación del Servicio Geológico Nacional se comenzó un trabajo sistemático encaminado a precisar las características geológicas del país y revelar la presencia de yacimientos de minerales. En ese sentido el programa arrojó importantes resultados, entre los más significativos se reconocen:

  • El desarrollo de una fuerte base de reservas minerales para la industria del níquel con un alto grado de confiabilidad, lo que permitió el mantenimiento de la producción en las plantas que existían.
  • El descubrimiento y puesta en marcha del yacimiento de cobre de Júcaro.
  • La revelación y desarrollo de reservas de plomo y zinc.
  • El descubrimiento de oro de Delita, en la Isla de la Juventud.
  • Un intenso desarrollo de los materiales de construcción y de materias primas para la producción de cemento.
  • La creación de una cartografía geológica de Cuba, con la edición de mapas geológicos.
  • Para la prospección petrolera se desarrollaron trabajos en tierra y la plataforma, así como programas de perforación de pozos de búsqueda y exploración.
  • Se descubrieron 14 yacimientos de petróleo.
  • El desarrollo de una organización geológica nacional y una industria minera-petrolera que cuenta con Instalaciones para la prospección geológica y petrolera en todo el país, y múltiples plantas de producción, incluyendo las de la industria del níquel.

 

Industria del Níquel

Cuba cuenta con las principales reservas de níquel del mundo, lo que ha permitido desarrollar una industria que está representada por tres plantas.

En 1943, durante la II Guerra Mundial, una empresa de Estados Unidos construyó en Nicaro, al este de la bahía de Nipe, la primera planta de níquel en la isla. Se trató de un centro industrial moderno, para explotar los yacimientos de Pinares de Mayarí. En 1955, la Freeport Sulphur Corporation, inició la construcción en Moa de la segunda planta cubana para la explotación del níquel.

Con el triunfo de la Revolución, los técnicos y especialistas estadounidenses abandonaron este combinado, único en el mundo por su forma de operación, y llevaron consigo la documentación sobre la tecnología de esa industria. Una década más tarde, se reparó la planta de Nicaro y se emprendió la construcción de otra, la Ernesto Che Guevara, en Punta Gorda, con capacidad para producir 30 mil toneladas anuales del metal. La primera fase de esta inversión, concluyó en 1984, y se emprendió la construcción de un cuarto combinado en Las Camariocas, 10 kilómetros al este de Moa, que fue necesario cancelar en la década del 90 tras el derrumbe del campo socialista europeo.

De ahí que en la actualidad, la industria niquelífera en Cuba cuente para la extracción y procesamiento del mineral, con los combinados minero metalúrgicos Comandante René Ramos Latour, en Nicaro, la Comandante Pedro Soto Alba, en Moa, y la Comandante Che Guevara, en Punta Gorda.

Se conocen en el territorio nacional, 43 yacimientos de níquel, la mayoría de ellos al norte de las provincias orientales, y los recursos ascienden a 1130 millones de toneladas con contenido, lo que la ubica entre los tres primeros países con este mineral. Los principales productores de níquel a nivel mundial son Rusia, Canadá, Australia, Indonesia, Nueva Caledonia y Cuba.

Los principales yacimientos cubanos son Punta Gorda, Camarioca, Moa Oriental, Pinares de Mayarí, Nicaro, Yagrumaje (zona oriental de Holguín), San Felipe (en Camaguey) y Cajálbana en Pinar del Río.

El principal valor de los minerales cubanos, estriba en que yacen próximos a la superficie y pueden explotarse en minas a cielo abierto, con un costo relativamente menor al de su extracción de las profundidades subterráneas.

Desde 1991, la industria del sector comenzó a funcionar parcialmente con divisas convertibles y, al año siguiente, ese esquema fue ampliado, ocupando la tercera posición después de la azucarera y el turismo. A partir de lo legislado para la asociación con empresas extranjeras se crearon la Caribbbean Nickel S.A. y la Compañía General del Níquel S.A. y se modificó el mercado para la exportación del mineral.


Industria del Petróleo

Cuba es uno de los países del mundo que más manifestaciones superficiales de petróleo tiene, principalmente en la mitad septentrional del territorio nacional, donde se ubica el primer descubrimiento en 1881 en la zona de Corralillo, provincia de Villa Clara. En las décadas de 1940 y parte de 1950, se llevó a cabo un trabajo intensivo de perforación de pozos que arrojó solo un yacimiento pequeño en la zona de Jatibonico, el cual junto a otros campos pequeños cerca de la costa norte de La Habana, por las playas de Guanabo, Santa María, Bacuranao y Tarará, reportaban en conjunto una producción de petróleo entre 600 u 800 barriles diarios en 1959, al triunfo de la Revolución.

A partir de 1960, cuando se nacionaliza la incipiente industria petrolera cubana hasta entonces en manos de Estados Unidos, se crea el Instituto Cubano del Petróleo (ICP) y comienza una nueva fase de investigaciones geológicas y sísmicas que iría escalando peldaños halagüeños. Sin embargo, la exploración petrolera tuvo poco éxito hasta 1970 cuando se descubre un importante yacimiento en las cercanías de la desembocadura del río Jaruco, en la costa norte al este de La Habana.

En 1968 se descubre el yacimiento Guanabo, lo cual motivó que al año siguiente se firmara un acuerdo con la antigua URSS para simultanear la búsqueda y extracción de petróleo con la profundización de estudios de la geología del territorio. Unos diez años después se habían descubierto nuevos yacimientos de diferente envergadura, al este de La Habana, en Varadero, en Camarioca y en la provincia de Matanzas.

Se definió entonces que en Cuba, incluido el Golfo de México, hay una cuenca sedimentaria de gran espesor compuesta por rocas desde el Jurásico Inferior hasta el Cretácico Medio y el Terciario. Reconocidas instituciones internacionales, entre estas el Instituto Francés del Petróleo y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) han calculado en la Cuenca Norte de Cuba cifras significativas. La institución norteamericana, excluyendo el crecimiento de la reserva, estima los recursos extraíbles de petróleo en 4,6 miles de millones de barriles y en 9,8 billones de pies cúbicos los de gas natural.

Desde 1991 se llevan a cabo tareas de exploración con compañías extranjeras, con cuya contribución se han levantado más de catorce mil kilómetros de líneas sísmicas. Se han delineado 59 bloques de exploración en los que se ha dividido los 112 km2 del sector en el Golfo de México correspondiente a Cuba.

La industria de refinación de petróleo abarca cuatro refinerías de petróleo crudo: Ñico López (Ciudad de La Habana), Hermanos Díaz Santiago de Cuba), Sergio Soto (Sancti Spíritus) y la de Cienfuegos.

Las reservas totales de petróleo de Cuba ascienden a 35 mm de metros cúbicos, lo que ha permitido en los últimos años incrementar la producción de crudo nacional. El incremento de la extracción de petróleo tiene un impacto muy positivo para reducir la dependencia de la importación de energía en la generación de electricidad.


Fuente:

Opciones

En Cuba si hay Petróleo. El Economista.