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Convocatoria

El diálogo efectuado en 1978 con personas representativas de las comunidades cubanas en el exterior, las facilidades para las visitas y otros intercambios familiares, así como la estabilización de las relaciones con entidades formadas por emigrados, expresan la determinación de las autoridades y el pueblo cubanos de avanzar hacia la normalización de las relaciones con aquellos residentes en el exterior que, constituyendo la mayoría de la emigración, no renuncian a sus vínculos con el país, no los condicionan a aspiraciones políticas personales ni a intereses de grupo. Al propio tiempo, en el seno de la emigración se desarrollan corrientes y organizaciones ajenas a la contrarrevolución, las cuales coinciden en la crítica a las políticas hostiles contra Cuba, en especial al bloqueo, se pronuncian por el respeto a la soberanía nacional, auspician la normalización de las relaciones y son solidarias con nuestro pueblo, contribuyendo a la creación de un clima propicio para nuevos avances. La maduración de estos procesos a pesar de la contrarrevolución y de quienes manipulan las cuestiones migratorias e intentan crear un abismo entre los emigrados y la Nación, confirman que las relaciones con los residentes en el exterior son cuestiones que el país aborda soberanamente, sin condicionamientos ni injerencia extranjera. La población cubana y sus autoridades no se dejan confundir por organizaciones y voceros minoritarios que de modo ilegítimo, falso y mal intencionado, pretenden usurpar la representación de la emigración y hablar en su nombre, cuando en realidad son instrumentos de la política anti-cubana, movidos por mezquinas ambiciones personales. Al proponer un nuevo encuentro con personas y organizaciones representativas de la emigración, el gobierno cubano, las organizaciones sociales y todo nuestro pueblo, toman en cuenta la situación, las aspiraciones y los intereses legítimos de la mayoría de la emigración. Esta convocatoria es una oportunidad para que residentes en el exterior, actuando de buena fe, presenten al país preocupaciones y aspiraciones legítimas. No hay posibilidades para manipulaciones políticas ni espacio para las aspiraciones de intervenir en asuntos que, por su naturaleza, conciernen únicamente a quienes viven, trabajan y luchan en la Patria. No debe haber dudas ni especulaciones: esta convocatoria no alude a las organizaciones contrarrevolucionarias ni tiene en cuenta la opinión de sus cabecillas. La Conferencia será una ocasión propicia para, en un clima apropiado y con el deseo de encontrar soluciones prácticas, examinar asuntos que atañen a la totalidad de la emigración y cuya solución depende de la normalización de las relaciones de los cubanos residentes en el exterior con la Patria, las instituciones y las familias. En consecuencia, el Gobierno de la República de Cuba y las organizaciones del país, convocan a la CONFERENCIA “LA NACION Y LA EMIGRACION”. La Conferencia se realizará mediante invitaciones cursadas por autoridades del gobierno que tomarán en cuenta el parecer de organizaciones sociales y de masas y tendrá lugar los días 22, 23 y 24 de abril de 1994.Los objetivos de la Conferencia son: examinar las medidas que pueden ser adoptadas para la normalización de los vínculos de los emigrados con el país, las instituciones y las familias; estimular relaciones e intercambios estables en los ámbitos familiar, cultural y social; alentar las acciones constructivas de los residentes en el extranjero, desde la perspectiva de la presente coyuntura histórica en la cual el destino de la Nación, la preservación de su soberanía e independencia, así como de las conquistas de nuestro pueblo, constituyen una plataforma común para todos los cubanos de buena voluntad. El temario de la Conferencia será dado a conocer oportunamente y sus resultados serán públicos.

COMISION PREPARATORIA ———————————— Fuente: Conferencia “La Nación y la Emigración”. La Habana: Editora Política, 1994. – p. 4-7. Principales aspectos expuestos por los cubanos residentes en el extranjero

TEMA: EL SISTEMA DE LOS PODERES POPULARES EN CUBA Terminada la ponencia “Cuba: el sistema de los poderes populares”, se produjeron más de 10 intervenciones, comentarios o sugerencias de residentes en Estados Unidos, Costa Rica, puerto Rico y Cuba sobre los siguientes temas: · Interés en mantener la identidad cubana a pesar de radicar fuera de Cuba · Supervivencia de la concepciones anexionistas en torno a la política de Estados Unidos con relación a Cuba (tanto entre sectores de la emigración como de personas que viven en la isla). · Preocupación de que se introduzca en Cuba elementos de corrupción, debido a los cambios que ante las necesidades del período especial se han realizado o realicen más directamente por las inversiones extranjeras. · El bloqueo impuesto por Estados Unidos es el elemento esencial en la situación interna de Cuba y hay necesidad de eliminarlo cuanto antes. · Sentido, naturaleza y resultado concreto de los parlamentarios obreros. · Interés de conocer los posibles resultados y medidas específicas que se supone adopte la Asamblea Nacional en su período extraordinario de sesiones en el próximo mes de mayo. · Necesidad de que concluya el “limbo jurídico” en que se encuentran hoy los emigrados con respecto a su ciudadanía · Los emigrados son utilizados como rehenes de los aspectos coyunturales del conflicto Estados Unidos- cuba · Se aprecian cambios en la mentalidad de la emigración acerca de la “cuestión de Cuba”. Afirman que la mayoría de esa emigración está a favor de ese nuevo enfoque. · Consideración de que la crisis económica en Cuba es transitoria. · Confirmación de que una buena parte de ellos desea participar en la vida futura de la isla, no en calidad de “conquistadores” ni para recuperar bienes o propiedades perdidas”. · Deseos de contribuir a resolver los problemas actuales de tipo económico y al “perfeccionamiento de la democracia en Cuba”. · Se requiere de una mayor explicación sobre la legitimidad del sistema de partido único y no el multipartidismo en la vida política del país. · El concepto de “autobloqueo” como elemento adicional a los dos bloques ya existentes (el de Estados Unidos y el que se produce como resultado de la desaparición de la Unión Soviética u el Campo Socialista) · La posible participación de la emigración en la vida política futura de la isla y que las conquistas de la Revolución no deben ser negociadas. · Cálida exhortación a los cubanos “de adentro” a no olvidar la existencia de la emigración, de la misma manera que la emigración no los olvida a ellos ni a los problemas actuales del país.

TEMA: “CULTURA, CUBANIDAD Y CUBANA” Al concluir la ponencia “Cultura, Cubanidad y Cubanía” se produjeron más de 18 preguntas, exposiciones, comentarios o sugerencias, por parte de cubanos residentes en Estados Unidos, México, Brasil, Venezuela, Costa Rica y Cuba, las cuales pueden resumirse de la siguiente manera: · La política del melting pot de la cultura capitalista lleva una pérdida de identidad. Hay que integrarse pero no asimilarse al país a donde se va. · Se califica la ponencia como una cátedra de cubanía y se señala el valor de la imagen de José Martí. · Admiración por la política internacional de la Revolución Cubana · La política de la revolución hacia la emigración en el campo cultural ha sido excluyente en relación con las expresiones de la emigración. Mientras esa relación sea excluyente la apertura será difícil. · Se subraya la importancia de que se manifiesten diferencias en el debate sobre el tema. · Los que critican las “estrecheces de criterios” de los que viven en Cuba, deben tener presente que en Miami ni siquiera puede hablarse de montar un espectáculo con artistas cubanos de la isla. · La importancia de este diálogo está en que se facilitan las comunicaciones sin interferencias y permite conocer en que puede ayudarse desde el exterior. · Existe en Cuba poca información acerca de lo que sucede en la plástica en el ámbito internacional y se hace necesario diversificar las opiniones que llegan al país sobre este campo. · Críticas a los juicios de selección para participar en las bienales de La Habana, necesidad de promover mayor participación en ellas de artistas nacionales y que al respecto se adopten criterios más flexibles en las preselecciones. · Los artistas emigrados desean participar más activamente en eventos culturales en Cuba, pues en ella tienen más posibilidades que en sus lugares de residencia. · No se debe continuar subsidiando la obra de los artistas. · Necesidad de resaltar la importancia de la cultura afrocubana y de promover su defensa y aceptación · Deben encontrarse nuevas oportunidades para que los artistas nacionales puedan dar a conocer su obra en el exterior como opción para romper el bloqueo · Necesidad de encontrar ayuda para rescatar el club San Carlos de Cayo Hueso, que se ha convertido en batalla política entre Miami y esa Ciudad. · Crisis de identidad que sufren los emigrados que tienen obras de importancia · Solicitud de permiso a profesores y estudiante emigrados para impartir clases en los centros de enseñanza artística en la isla. · Temor a que los términos políticos incluidos en la ponencia de Abel Prieto puedan afectar el incremento de relaciones con los artistas en el exterior.

TEMA: ESTADO Y PERSPECTIVA DE LAS RELACIONES ENTRE CUBA Y LA EMIGRACIÓN. Terminada la ponencia “Relaciones entre el país y la emigración. Estado actual y perspectivas”, se produjeron 70 intervenciones por parte de cubanos residente en Costa Rica, estados Unidos, puerto rico, Australia, Jordania, Uruguay, España, Rumania, Rusia, Zimbabwe, Canadá, Venezuela, México, Gran Caimán y Cuba, las que se resumen como sigue: · Se reconoce que hubo muchos tipos de oposición a Cuba: terrorismo, intento de Golpe de estado, magnicidio, estallido civil, … un rosario de errores que hay que aceptar, los norteamericanos no han resuelto nada en 35 años. · Se plantea que ahora la fórmula es “la democracia y ¿cuál es en América la suficientemente ejemplar como para que alguien se moleste en copiarla?” Hay dos situaciones: un exilio derrotado o una democracia corrupta. · Con el comunismo ya no se pueden hacer empresas, pues ya no produce grandes remesas · Se abre un nuevo capítulo en la historia de Cuba y deben de llevarse de esta conferencia resultados concretos · El principal logro es que el país reconoce a su emigración y está dispuesta a oírla, la oposición de estados Unidos impidió hacerlo antes. · Los cubanos en el exterior no tienen que inmiscuirse en los asuntos internos cubanos y sí exigir el fin del bloqueo. · Debe crearse un organismo que atienda los problemas de la emigración en Cuba. · Crear un organismo de carácter provisional en el exterior para dar seguimiento a los acuerdos · Necesidad de abrir un consulado cubano en Miami · Considerar la eliminación de los permisos de entrada o visas a cubanos en el momento que se considere oportuno y establecer prioridades para el que ha viajado ya y para el turista · Tener en cuenta que los ciudadanos que viajan por razones humanitarias, vinculados a organizaciones solidarias y actividades económicas, deben recibir el permiso de inmediato. · Deben permitirse mayores períodos de estancia en Cuba · Se planteo que las empresas no exijan el pago del hotel para viajar a Cuba. · Necesidad de que se autoricen los estudios superiores pagados en el país · Autorizar el aumento del peso de equipaje en los vuelos charter Miami- Habana · Deben mejorarse las comunicaciones y definir las condiciones para el regreso definitivo al país · Establecer el trasporte marítimo Habana- Cayo Hueso- Miami y disminuir el casto del pasaje Miami- Habana · Autorizaciones para comprar automóviles en Cuba a residentes en el exterior · Definir que pasaporte debe utilizar el que tiene otra nacionalidad porque salió antes de diciembre de 1970. ¿Esto implica renuncia a la ciudadanía? · El Comité Cubano Americano surgió en 1978 y comenzó a trabajar en Washington, lo que fue detenido por la política de los gobiernos Reagan- Bush. Se teme que se produzcan acciones semejantes para detener este proceso. · Se proponen encuentros entre cubanos de segunda generaciones y en general de grupos con intereses afines para discutir los temas y precisar aquellos aspectos en los que están de acuerdo. Creación de comisiones de trabajo · La nación respeta los trabajos que se elaboraron y existe conciencia de la pluralidad de ideologías · Los cubanos “podemos hablar aquí con respeto”. El resultado final es que hay un emigrado nuevo y cubano residente nuevo · Cuba no tiene necesidad de responder a nadie, lo que hace por principio. Es bueno que haya discrepancia y lo importante es lo que se haga después de la conferencia · Propuestas de: eliminar las restricciones para viajar, la posibilidad de realizar inversiones, desarrollar intercambios culturales y regreso definitivo · Necesidad de acabar con el bloqueo · Emigrados ilegales (balseros y lancheros) desean regresar a Cuba poco después de su salida del país. · Estudiar la posibilidad de que venga la Comisión de derechos Humanos de Cuba para que constate cómo los derechos humanos de este pueblo son violados por el Gobierno de los Estados Unidos. · Necesidad de definiciones sobre ciudadanía, derechos y deberes · Constituir grupos de trabajos para dar continuidad a la conferencia y lograr que las instituciones en la emigración financien la relación · Ofertar nuevas opciones turísticas · Eliminar requisitos migratorios como el de la carta de invitación · Lograr que una aerolínea cubana vuele a Estados Unidos para que bajen los precios · Disminuir el precio de la visa, a partir del segundo viaje · Hay muchas cosas que no se hacen por el bloqueo, como la repatriación, de hacerse tendría que estar unido al seguro médico y el retiro. · Los cubanos que vienen de Australia tienen bloqueado el tránsito por Estados Unidos · Necesidad de seguir apoyando la reunificación familiar · No hay que venir a buscar negocios, hay que ayudar a resolver los problemas · Denuncian actos terroristas dentro del exilio en estados Unidos · Muchos cubanos pertenecen a Comités de Solidaridad con Cuba · Permitir que puedan visitar a cuba los que residen fuera del país cuando lo deseen, sin tener que esperar 5 años para ello. · El imperialismo ha enseñado a algunos en el exterior a ser socialistas y quieren regresar a vivir en Cuba · El multipartidismo es la muerte de los pueblos. El Poder Popular es más real. Es importante el estado “fuerte y vigilante” del proceso para que siga en pie. · Promover desde el exterior la ayuda familiar y que se levante el embargo que no lo permite · Que se puedan comprar en Cuba propiedades por dólares · Manifestación contra la no aceptación de la doble ciudadanía porque esto impide que los que la tienen incidan en el Congreso · Se debe seguir haciendo más por Cuba · Diferenciar a los cubanos según sean de los que “aman y construyen” y los que “odian y destruyen” · Se denuncia la medida norteamericana de sólo permitir el gasto de 100 dólares diarios · Agradecimiento a Cuba, Martí y a Fidel

TEMA: SITUACIÓN Y PERSPECTIVA DE LA ECONOMÍA NACIONAL Concluida LA exposición de la ponencia “Situación y perspectiva de la economía nacional” se produjeron más de 25 intervenciones por parte de los cubano residentes en Siria, estados Unidos, Panamá, México, San Vicente, Costa Rica y Cuba donde trataron, en lo fundamental, los siguientes temas: · Apoyo a los planes del gobierno cubano para salir del periodo especial y tener la seguridad de que saldremos de esta situación. · Condena al bloqueo impuesto por estados Unidos y la necesidad de luchar para eliminarlo; comparación con el que se le impuso a Vietnam, y propuesta de crear un día mundial contra el bloqueo. · Diferencias entre la emigración de hoy y la de 1959. · Que se acepte la inversión de capital de emigrantes cubanos y que sus administradores sean sus familiares en Cuba; posibilidad para hacer pequeñas inversiones en Cuba de forma particular o en cooperativa. Precisar hacia dónde se dirige esta posibilidad de inversión. · Que las remesas desde Estados Unidos sirvan de capital inicial en Cuba · Que se estudie la posibilidad de la emisión de bonos del Estado y que con ellos no se pierdan las comisiones que sí se pierden en los bancos. · Se considera que en Cuba se requiere de una readecuación empresarial · El Decreto Ley 50 tropieza con una barrera burocrática dentro de Cuba · Existen muy pocas asociaciones y representaciones extranjeras y se piensa que “el bloqueo no es parte de la explicación”. · Indicación de la necesidad de cambios de algunos mecanismos. Propuesta de organizar contactos de trabajo sobre las ideas que algunos emigrantes cubanos tienen al respecto. El país tiene muy buenos empresarios dentro y fuera de él. · Los cubanos en el exterior pueden perder los negocios con Estados Unidos por acercarse a su patria · ¿El estado va a mantener centralizado los servicios o se pretende cooperativizar? · Necesidad de mandar medicinas a Cuba · Participar en las organizaciones a favor de Cuba · Opinión de que sí ha habido pasos después del diálogo de 1978, que se le dé continuidad y que se cree una publicación propia. · Afectación a la imaginación por la interrupción de los viajes cuando salió Radio Martí · Que se tenga en cuenta la posibilidad para los emigrados de pertenecer al Partido Comunista de Cuba · “La paciencia y la flexibilidad con que hemos sido recibidos es para copiar” · “La infraestructura humana de este país es la mejor”. · Destacan que hay que tener conciencia del impacto social de los cambios económicos y exponen que “Cuba es el líder de los más avanzado del humanismo” · Se destaca la importancia del trabajo de la mujer cubana en el exterior y que en la próxima conferencia haya representación femenina en la mesa. · Se quiere una solución pacífica para los problemas en Cuba. · Sugiere como iniciar una organización nueva, lo que “es muy difícil por la variedad de criterios” · Deben intercambiarse las direcciones de los presentes para así conocerse mejor. · Resaltan el concepto de cabildeo para influir en la toma de decisiones. Al respecto, esta conferencia es una experiencia extraordinaria porque se están planteando los problemas y recibiendo respuestas de inmediato. Hay que institucionalizar el cabildeo, no esperar hasta la próxima conferencia” · Preocupaciones por el tema de la ciudadanía · Preguntan si estamos preparados para el flujo del turismo desde estados Unidos · ¿Habrá estímulos a los pequeños negocios y un comercio no centralizado? · ¿Existe el estímulo material a los trabajadores? · Propuesta de crear un cambio oficial a nivel bancario · Hay que cuidar los bienes materiales que ya tenemos · Debe darse una apertura a contratos de trabajo en el exterior · Debe estudiarse el profesionalismo deportivo de una manera elegante · Felicitaciones a los que mantienen en pie al país · A pesar de las dificultades, Cuba vive mucho mejor que otros países, aquí no hay mendicidad. Agradecen a la Revolución y exhortan a que continúe así con esa labor. · Existe una nueva conciencia del emigrante: “No nos mueven tanto los intereses económicos como los de cubana” · “Porqué nos damos el lujo de malbaratar las capacidades de nuestros profesionales?” · Hay que tener cuidado a la hora de firmar los contratos, a veces se hacen sin conocer los niveles de tarifas en otros países · Se hacen comparaciones de las condiciones de Cuba con las de otros países. · Propuestas de crear un modelo socialista de ayuda familiar. Que se dedique un por ciento de lo que se envía como remesas familiares a aquellos que no reciben. · Sugieren la creación de brigadas de trabajo en la agricultura · Agradecen la posibilidad de estudios en Cuba · No se quiere “una economía de hamberguer para Cuba” · Sugiere que el departamento que se creará en el Ministro de relaciones Exteriores se le incluya el asesoramiento de economistas que estudien y estimulen las posibilidades de negociaciones. · Los inmigrantes cubanos no están excluidos de las inversiones de capital en Cuba. ———————————— Fuente: Tomado de “Conferencia La Nación y la Emigración” Abril 22,23 y 24. Editora Política, La Habana 1994. Págs.21, 84, 108,170. Discurso de apertura, a cargo de Roberto Robaina, Ministro de Relaciones Exteriores Invitados a esta conferencia: Doy en nombre del gobierno, la bienvenida a todos. Para quienes hemos conocido durante más de tres décadas las presiones, amenazas y agresiones, es fácil comprender el esfuerzo personal de muchos y el mérito de su decisión de no dejarse vencer por aquello que amenazaron y presionaron para impedir este secuestro; ni tampoco por las dificultades económicas, familiares o de otro tipo, que obstaculizaron el viaje de muchos. Interpretamos hoy su presencia aquí como una muestra de apego y de identificación con la nación cubana. Es también un reconocimiento al valor de nuestro gobierno al convocar esta conferencia en medio de las impostergables e imperiosas tareas en que hoy se encuentra enfrascado el país. Extraordinarias y difíciles circunstancias enfrentamos para asegurar nuestro futuro, cuando todavía no sólo persisten sino además se recrudecen y multiplican las acciones tendientes a destruir la obra emprendida por nuestro pueblo hace más de 30 años. Esta conferencia tiene lugar cuando aun se mantienen las mismas condiciones de anormalidad que , como parte de la política hostil de Estados Unidos hacia Cuba, desde el triunfo revolucionario signaron las relaciones con la emigración. El hecho de que hoy ocupemos esta sala, ustedes y nosotros, no es ni remotamente resultado de una creciente actitud de respeto y comprensión de una parte considerable de los emigrados, que se identifican cada vez más con los intereses fundamentales de la nación. Ustedes han llegado a Cuba en una coyuntura excepcional, cuando nuestro pueblo hace extraordinarios esfuerzos por preservar heroicamente la independencia y la soberanía de la patria y las gigantescas conquistas de la Revolución. Si decidimos dedicar nuestra atención a esta conferencia, es porque el tema merece el inicio de una reflexión común, que nos haga avanzar en el camino de la normalización de las relaciones entre la nación y la emigración. La convocatoria- era de esperar- provocó las más diversas reacciones. Se ha debatido desde el nombre hasta la seriedad de nuestras intenciones. Incluso hubo quienes dudaron de que realmente se efectuaría el encuentro, sin contar a aquellos que por todos los medios trataron de evitarlo, entorpecerlo o frustrarlo. Por supuesto, no faltaron quienes, conociéndose mejor, se percataron desde el primer momento de la factibilidad de este empeño, y lo apoyaron. A ellos se sumaron muchas personas de buena voluntad que lograron apartar las manchas para apreciar la luz. Esta conferencia es también realidad por la disposición y la persistencia de muchos de los presentes, y de otros que por distintas razones no se encuentran hoy aquí. En el empeño por lograr esta aproximación han participado muchos, algunos de modo callado, otros abiertamente. Hay quienes se han consagrado a esta labor durante largos y difíciles años, mientras otros se sumaron recientemente. Entre todos han surgido iniciativas, se han promovido contactos y realizado diversas acciones. Nos reunimos por fin. En la convocatoria, dada a conocer el pasado 14 de febrero, están definidos los objetivos, y no es ocioso repetir hoy sus principales postulados: -Examinar las medidas que puedan ser adoptadas para la normalización de los vínculos de los emigrados con el país, las instituciones y las familias. -Estimular relaciones e intercambios estables en los ámbitos familiar, cultural o social. -Alentar las acciones constructivas de los residentes en el extranjero, desde la perspectiva de la presente coyuntura histórica en la cual el destino de la nación, la preservación de su soberanía e independencia, así como de las conquistas de nuestro pueblo, constituyen plataforma común para todos los cubanos de buena voluntad. Debemos pues, colectivamente, identificar aquellas áreas en las cuales, mediante la participación de todos, podamos avanzar hacia el establecimiento de esta relación normal a la que todos tenemos derecho. Algunos han cuestionado el uso de la palabra emigración en nuestra convocatoria. Interprétenlo – como algunos de ustedes lo han hecho ya públicamente-, como nuestra intención de referirnos factualmente, sin ningún otro matiz, a aquellos que residen fuera de la patria. Se puso en duda la asistencia y la representatividad de esta reunión. Que los datos hablen: Participan con nosotros 204 emigrados residentes en 77 países, cifra que durante el día de hoy continuará incrementándose. Entre ellos se encuentran profesionales diversos, periodistas, artistas, escritores, amas de casa, jubilados, obreros, empleados, hombres de negocio, maestros, trabajadores sociales, religiosos y estudiantes. Además, todos conocemos que están presentes en esta sala las más diversas corrientes políticas e ideológicas, lo que no impide la disposición a trabajar por el objetivo que nos reúne. Esta conferencia constituye la continuación de u trabajo arduo y complejo que se ha venido realizando durante un largo periodo. El primer resultado importante es ella misma, y las posibilidades que brinda de continuar adelante. El respeto y la inteligencia al abordar cada uno de los temas que dentro de la relación de la nación con su emigración nos preocupan, deben caracterizar nuestro diálogo actual y constituir fundamental para el futuro. Sería muy ambicioso pretender que en sólo tres días podamos resolver todas las cuestiones pendientes, cuando incluso algunas fundamentales no dependen únicamente de nosotros. Lo importante es la disposición de darle continuidad a este esfuerzo común. Comencemos entonces, con ese espíritu, los trabajos de nuestra conferencia. Muchas gracias. ———————————— Fuente: Conferencia “La Nación y la Emigración”. La Habana: Editora Política, 1994. – p. 4-7. Conferencia ofrecida por Abel Prieto, Ministro de Cultura En 1949, cuando ya su “obra investigativa” sobre la formación y el perfil del ser nacional cubano nos había dejado textos fundamentales, Fernando Ortiz llegó a la conclusión de que era necesario, además, “algo inefable” para completar “la cubanidad del nacimiento, de la nación, de la convivencia y aun de la cultura”. Ese “algo”, que nada tiene que ver con caracterizaciones etnográficas, es, justamente, lo que define a la cubanía. “Hay cubanos”, subraya Ortiz, que “no quieren ser cubanos y hasta se avergüenzan y reniegan de serlo”. En ellos, “la cubanidad carece de plenitud, está castrada”. Se imponen, pues, algunas distinciones y un nuevo concepto: No basta para la cubanidad tener en Cuba la cuna, la nación, la vida y el porte; aún falta tener la conciencia. La cubanidad plena no consiste meramente en ser cubano por cualquiera de las contingencias ambientales que han rodeado la personalidad individual y le han forjado sus condiciones; son precisas también la conciencia de ser cubano y la voluntad de quererlo ser. Acaso convendría inventar o introducir en nuestro lenguaje una palabra original que sin precedentes roces impuros pudiera expresar esa plenitud de identificación consciente y ética con lo cubano (…) Pienso que para nosotros los cubanos nos habría de convenir la distinción de la cubanidad, condición genérica de cubano, y la cubanía, cubanidad plena, sentida, consciente y” deseada; cubanidad responsable, cubanidad con las tres virtudes, dichas teologales, de fe, esperanza y amor. 1 El interés de Ortiz -inspirado en Unamuno- en el concepto de cubanía, habla por sí mismo de las contradicciones y desafíos que ha enfrentado nuestra identidad nacional, desde sus orígenes, para realizarse plenamente y sobrevivir. y el hecho de acudir a la eticidad, también presente en las investigaciones poéticas sobre lo cubano de Cintio Vitier, ya la responsabilidad, ya la conciencia, muestra las polarizaciones surgidas a lo largo de ese itinerario espinoso y difícil que recorrió la nacionalidad cubana hacia su definición. Elías Entralgo diferencia la “cubanía progresiva” de la “cubanidad estacionaria”, y ésta última fue la que “compuso los cuerpos de voluntarios y guerrilleros, bajo la dominación española, frente a las insurrecciones de 1868 y 1895″.2 José Antonio Foncueva opone “el patriotismo abnegado, comprensivo y previsor” al “miope”, “falso”, “declamativo y localista”, y acusa a “los que siendo traidores a los más altos y legítimos intereses del país, se fingen poseedores de una delicadísima sensibilidad patriótica”.3 Ha habido, pues, en las distintas etapas de nuestro proceso histórico, fuerzas, corrientes, tendencias que provienen de la cubanía, y se orientan en favor de la defensa de nuestro perfil nacional, de su completamiento y profundización; y ha habido también, sin duda, tendencias, por fortuna minoritarias, que se nutren de una cubanidad castrada, parten de. aceptar lo más superficial y externo de la cultura cubana para subordinarse en lo esencial y convertirse, de manera más o menos consciente, en cómplices de la desnacionalización de Cuba. La cultura plattista es resumen y fundamento de estas últimas tendencias; está viva; existe en un sector de los cubanos de la emigración y tiene todavía allí vigor y poderío, y aparece una y otra vez, en manifestaciones diversas, entre los cubanos de la Isla. El anexionismo duerme en todas las manifestaciones de esta cultura, por muy ruidosamente “cubanas” que se presenten. Martí lo había advertido: la idea de la anexión está condenada a “impotencia permanente”; pero “es un factor grave y continuo de la política cubana”, y “mañana”, profetiza, “perturbará nuestra república”.4 La formación de una cultura propiamente cubana fue un arduo proceso, largo, difícil, de zigzagueos, retrocesos y búsquedas, que acompañó en sus avatares al de creación de la identidad nacional; en ocasiones, 10 precedió; en otras, fue arrastrado por él. La multiplicidad y diversidad de sus componentes étnicos y culturales, la resistencia feroz de la metrópoli española a la independencia de Cuba, y el crisol de las guerras anticoloniales, marcaron de modo muy particular el nacimiento y los primeros pasos de la identidad cubana. La cultura plattista cruza como una línea de sombra los empeños de emancipación de los cubanos y su afán de completar el proyecto nacional. Uso como emblema de esa “cultura” a la Enmienda Platt, por sus efectos reales, pero sobre todo, por su relevancia simbólica, por lo que representó en el proyecto neocolonial y por sus efectos “culturales” en la recién nacida República; aunque, de hecho, las tendencias que aquí bautizamos como “plattistas” anteceden a la existencia misma de la Enmienda, y sobreviven a su cancelación. El término “cultura” es indispensable, porque se trata de algo que va mucho más allá de una posición política; abarca todo un complejo de símbolos, mitos, actitudes, estados anímicos y modos de pensar. y una representación peyorativa del ser nacional, conjugada con una exaltación de todo lo extranjero y en especial del imperio del Norte y de su papel en los destinos de Cuba. Algunos principios culturales básicos del plattismo se difuminaron peligrosamente en la conciencia colectiva, sobre todo en los primeros años de la república neocolonial. El panegírico de los programas de higienización, orden interior y educación que llevó a cabo el gobierno interventor entre 1898 y 1902, se combinó con una lectura yanqui de la historia de Cuba y de América, y con la permanente amenaza de la intervención directa de los Estados Unidos ante huelgas obreras, disturbios y pugnas entre grupos políticos. La opinión del embajador y del gobierno norteamericanos era un punto de referencia indispensable para cualquier acción política, por moderada que esta fuese. Junto al “tutor” yanqui omnipresente y poderoso, se extiende la metáfora del pueblo cubano como un niño vigilado, y la sociedad cubana como un organismo inmaduro, infantil, que da sus primeros pasos y necesita ayuda y también una paternal severidad. Como ha demostrado Jorge Ibarra, el llamado “mito de Roosevelt” ocupa un lugar relevante en la imaginería de la cultura plattista hasta los años 30; con la idealización de la figura de Teodoro Roosevelt como insigne luchador por la libertad de Cuba y como fundador de la república mutilada, se asumía la condición neocolonial y se renunciaba al genuino ideal independentista.5 La armazón de la cultura plattista está sostenida por una mediocre filosofía de la vida, opuesta radicalmente a toda grandeza de miras que pueda generar un cubano. Pragmático, medroso, siempre llamando a la cordura ya las concesiones, enemigo e ideales y utopías, este triste “realismo plattista” se dedicó a minar las bases del pensamiento de la independencia, martiano, y antimperialista, a través de muy diversos ropajes. Quizá el origen de algunos principios del “realismo plattista” está en ese pensamiento de la “transacción”, tan caro al reformismo, y luego al autonomismo. Elías Entralgo ha recorrido el itinerario de lo que él llama “eclecticismo cubano”, que se desliza en su propia valoración hacia la ética y la política: el rechazo explícito de Arango y Parreño por todos los extremos; el elogio a la transigencia en la enseñanza de la economía política que hace, frente a polarizaciones y extremismos, Bachiller y Morales; el programa formulado por los autonomistas en 1878, basado en la transacción “entre. el derecho histórico de la metrópoli española y las aspiraciones jurídicas de la nación cubana”; la admiración de Montoro por el modelo inglés, como ejemplo superior de equilibrio entre “las tendencias progresivas y estacionarias”; Govín, y su plataforma para la convivencia de corrientes opuestas; la dialéctica de Eliseo Giberga (“la planta en la realidad, pero la mirada en el ideal”); el papel del autonomismo, según Rafael Fernández de .Castro (“asumir un deber de centro que unificase la conciencia cubana equidistándola de los ensueños independentistas y de los delirios reaccionarios”).’6 Luego, el “realismo plattista” dejaría a un lado los aportes indudables de lo mejor y más riguroso de la intelectualidad autonomista, vulgarizaría su basamento conceptual y se apropiaría de su indudable amor a las concesiones, de su horror al “extremismo” independentista ya la confrontación revolucionaria. Cuba, los primeros años de su independencia, de Rafael Martínez Ortiz, que se editó por primera vez en 1912, se estructura sobre el “realismo plattista” y se convierte, de hecho, en un manual muy completo de este pensamiento. Allí narra el conflicto – manipulado por los yanquis- entre Máximo Gómez y la Asamblea del Cerro, y aquel episodio siniestro en que los Estados U nidos, desarmado ya el Ejército Libertador y con el país intervenido militarmente, imponen la Enmienda Platt a la Asamblea Constituyente, y se encarga de caracterizar a los protagonistas cubanos y de enjuiciar sus actuaciones. En uno de ellos señala falta de “el equilibrio mental suficiente para mirar las cosas desde el punto de vista real “y humano”. Otro, no tiene “la ductibilidad necesaria en un hombre de gobierno”, ni es “adaptable a la transigencia”; pues su naturaleza, forjada en batallas y destierros, no es posible “moldearla para las nuevas exigencias de los tiempos”.

(Continuación…